domingo, 12 de septiembre de 2010

Juan Boscán

Hoy, día 12 de septiembre de 2010, inicio este diario de lectura que espero me lleve hasta el mes de diciembre con grandes descubrimientos y nuevas sensaciones.


La primera lectura corresponde al libro "Poesía lírica del Siglo de Oro", que es un compendio de poesías renacentistas y barrocas en castellano. Sin embargo, aquí sólo haremos referencia a la primera parte del libro, la renacentista.


El primer autor del que se exponen sus poesías es Juan Boscán. De su lectura, destacaré el soneto LXXI que trata sobre la figura del verdugo. Dice así:


Como el triste que a muerte está juzgado
y de esto es sabidor a cierta ciencia,
y la traga y la toma en paciencia,
poniéndose al morir determinado;


tras esto dícenle que es un perdonado,
y estando así se halla en su presencia
el fuerte secutor de la sentencia
con ánimo y cuchillo aparejado:


así yo, condenado a mi tormento,
de tenelle tragado no me duelo;
pero, después, si el falso pensamiento


me da seguridad de algún consuelo,
volviendo el mal, mi triste sentimiento
queda envuelto en su sangre por el suelo.


Más allá de la belleza del poema, debemos destacar el uso del endecasílabo, que Juan Boscán y Garcilaso de la Vega intentaron introducir en la lengua castellana.

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