miércoles, 15 de septiembre de 2010

Francisco de Aldana

Este autor presenta una gran variedad de temas y también de tonalidades. Destaco el Soneto XXXIV (Reconocimiento de la vanidad del mundo) precisamente por la curiosa temática del mismo:


En fin, en fin, tras tanto andar muriendo,
tras tanto varïar vida y destno,
tras tanto de uno en otro desatino
pensar tood apretar, nada cogiendo,


tras tanto acá y allá yendo y viniendo
cual sin aliento inútil peregrino,
¡oh Dios!, tras tanto error del buen camino,
yo mismo de mi mal ministro siendo,


hallo, en fin, que ser muerto en la memoria
del mundo es lo mejor que en él se asconde,
pues es la paga dél muerte y olvido,


y en un rincón vivir con la vitoria
de sí, puesto el querer tan sólo adonde
es premio el mismo Dios de lo servido.

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